Efecto suelo

Un aparato que vuele se vale de la diferencia de presiones entre la parte inferior de sus alas,( presión positiva) y la parte superior de sus alas, ( presión negativa.
Si se acerca a suelo, ( más o menos a una altura equivalente a la mitad de su envergadura), el aire que circula bajo sus alas es en cierto modo comprimido contra el suelo y aumenta la presión bajo las alas, lo que trae como resultado que vuele mejor con menos gasto de energía.
Antes de que el hombre descubriese la aerodinámica, las aves veleras ya eran maestras en esta ciencia y sabían todos los trucos para volar más con menos esfuerzo.
La " escuadrilla" de la foto esta formada por cuatro ejemplares de Pardela Balear, (Puffinos Mauretanicus) un ave marina de tamaño medio, emparentada con los míticos albatros.
Como sus parientes más grandes domina los secretos del vuelo a vela.
Por las aguas de las islas Baleares se las puede ver aprovechando el efecto suelo, volando a ras del agua "con el motor parado". De vez en cuando dan unos vigorosos aleteos y continúan planeando siguiendo las olas, sin perder una gota de eficiencia aerodinámica.
Desgraciadamente están en peligro crítico de extinción...