Duda dubitativa.

Creerse más especial de lo que uno es. ¿Dónde y como encontrar ese equilibrio? Seguridad y no confianza propia. Opuestos polos. Polos de limón.

Sin salirse de la cuerda, el funambulista apoya sus dedos con delicadeza; pensando que sí conseguirá llegar al otro extremo. Que volará sobre los azulejos, mientras ensaya sobre la línea del aseo.

Observar que lo que uno fue y lo que es sigue siendo lo mismo que ayer y hoy. Que el avance no fue más que una imaginación, un suspiro de desazón. Un desconcierto de su corazón latiendo por llegar. Por alcanzar la otra mitad, suya propia y no compartida. La que nos acompaña con una canción y una buena letra. La que nos cobija durante un escrito robado y lo publica solo tecleando. Esa parte que anhela alcanzar lo que aún no conoce de sí misma, que se engaña sin quererlo y estropea lo bello.

Por que la dificultad está en diferenciar si uno hace lo que cree hacer y no sosiega a la mitad del deber (de Inglés no, por favor)

¿Where is the love in this greedy World? ¿Where is the patience for the all impatient?

Quizá la especialidad de los especiales sea camuflarse y no dejarse ver ni en el reflejo de los mares. Como un aullido se oculta tras el tumulto de los búhos. Con esos ojos como platos, que no duermen, que están  expectantes esperando que acontezca algo nocturnamente distinto.

Mirarse ahora y escuchar los recuerdos viéndolos atrás a lo lejos, como gritan como piden su rescate. Esos mismos que te hicieron ser lo que eres, lo que no sabes ser ni sabes como hacer para serlo.

Altitud Estelar *


Cada piso que subes te consigue elevar sobre el nivel del mar. 
Te sitúa en la azotea principal.

Cuelgas sobre ella con hilos finos de pescar, como una marioneta de cristal.

Divisas la lejanía y te suspendes sobre toda esa inmensidad.

Eres uno entre todos, y un corriente entre muchos. 
Un espécimen cualquiera, una pieza que en teoría une un puzzle vulgar.
Encaja partes opuestas y resquebraja las esquinas impuestas; y es que para haber sido creado por la naturaleza eres un loco todavía sin aceptar.

' Buscate entre todas ellas '


Y aunque la rodean las estrellas. Ella brilla sola por si misma.

Sa mar.

Duerme en su ventana para sentirse más próxima a la brisa. Disminuye su sensación de angustia si le abofetea el mar las mejillas. Si ella inhala fuertemente su salitre.


Veloz es como llega la paz a sus entrañas, cuando de fondo él le susurra. La calma, la mece, la duerme entre sus corrientes. Déjala flotar le ordenan los peces. Surca los mares mientras ella duerme. Déjala hundirse chirrían las algas.


Como en una hamaca que nunca pierde su vaivén, así se siente cuando él la protege. Aparentemente inestable y guiado por la dominante Luna.


Sosegada y reposada, acude a su llamada. Inerte ante la duda de si su lugar la corresponde. Las olas consejeras, ayudan al silencio. Silencio blanqueante. Silencio imperturbable.
Blanco, así es como ella quiere verlo todo. Blanco. Blanca es la espuma que brota de sus rugidos, y fuertes los quejidos que ella lastima pensar.


‘Si tu vieras como palmea la ciega de verde. Si tú vieras su sonrisa aún si en ella ver como la miras. Si tu vieras mientras ella no puede ver’


Se parte en dos porque la naturaleza así lo quiso. Porque el agua arrastra lamentos y separa amores. Los bifurca sin dibujar un final común. Lejanía que hiere un destino posible, o una tragedia evitable.


Desde su ventana ella duerme mientras sueña. Cuelgan sus brazos para rozar con sus dátiles el cristal marino. Para sentirse calmada. Para no sentirse sola. Para no sentirse rara.
Pensar es lo que más la atormenta. Su cerebro fustiga constantemente…mientras él, como de costumbre, baila un rato. ¿Cómo hacer para dejarlo suelto? ¿Cómo hacer para saltar tan alto?


‘Si tú vieras como disfruta la ciega de verde. Si tú vieras lo que ella oye. Si tú vieras lo que ella siente.’
Yo vería el mar de frente.

el sabor de los holas.

Cuenta la leyenda, que el saludo es lo único en la tierra que no podría negarse a nadie. Ni si quiera a aquel que si se plantea negártelo.

Son muchos los momentos de la jornada en que 2 personas interactúan propiciando de esta forma un saludo. Una sonrisa, una leve mueca de barbilla, e inclusive una mirada alta. Todo vale, mientras se cree un vinculo que consiga que la otra persona se sienta aceptada e incluida en tu circulo vital lejano; pues la gran mayoría no regalan un minuto asonrisado con besos de propina.


Existen aquellos, que cual perros culpables, agachan la cabeza para evitar hasta el contacto visual. Es triste no querer saludar a alguien, cruzarse de acera y hacerse la despistada. Creo que sobretodo el ultimo es el peor de todos, pues fingir que estas distraido te delata siempre con los grandes 'Oh no te había visto' posteriores. En mi caso en particular, el olvido de gafas o lentillas me ha beneficiado en grandes ocasiones, pues le pese a quien le pese hay personas que por desgracia es mejor ni cruzarse.


Seria divertido que todos quisiéramos interactuar con todos, o al menos para mi lo seria, sobre todo en el caso de los desconocidos atrayentes.

Atractivos aparte, hay espécimenes que desprenden una energía particular, y no es su belleza física lo que consigue hacerles apetecibles. En grandes ocasiones he sentido la necesidad de dedicar una muestra de afecto a alguien que me cruzado por primera vez, o con el cual me es propenso encontrarme. Siempre me he planteado su reacción, y por miedo al rechazo me he imaginado la escena en mi humilde cerebro.
No se trata de ligar, ni de fichar a hombres con los cuales tener un affair, o un tórrido romance. En ningún momento he hecho exclusión de sexos.

Yo se, o al menos teorizo sobre ello, que en general la gente siente rechazo hacia lo nuevo y poco usual. Muchos pensarían : ¿y esta porque me sonríe? Seguramente querría acostarme con ellos o me faltaría un riego. Se rechaza la alegría y el optimismo de la gente en su día a día. Dudo que de 10 personas que nos cruzasmos una de ellas sonría sin tapujos por las aceras. Pues si ya es raro observar a alguien feliz por la calle, mas todavía transmitirlo sin buscar nada a cambio.


Entonces ocurre lo de siempre..la gente con luz propia ciega al resto, provocando incomodidad y como respuesta querer fundir todas sus bombillas de un solo soplido.